Y más difícil aún que los niños no se ilusionen con ello.
Casualmente, Jara tenía una fiesta de cumpleaños. Es la ocasión ideal para disfrazarse, a ser posible de algo relacionado con Halloween.
Como no era cuestión de ponerle un disfraz de fantasma, por lo incómodo que resulta, aprovechamos el disfraz que le trajeron los reyes este año para convertirla en una "princesa zombie" o algo así.
Sin ser una experta en maquillaje, la verdad es que es un recurso muy bueno para cualquier disfraz o fiesta.
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